Pueblo es Aquella Parte de La Sociedad Que Ve la Necesidad del Cambio
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jueves, 01 de febrero de 2007

Entrevista para ARTV
Programa "Cita con la Historia"
Entrevista la historiadora Patricia Arancibia Clavel, Directora del Centro de Investigación y Documentación en Historia de Chile Contemporáneo de la Universidad Finis Terrae
Santiago, 2003

 

Es profesora primaria y nació en Curepto, en la Región del Maule.

Desde joven se sintió atraída por la política y luego de militar un tiempo en la Juventud Obrera Católica e integrar el movimiento de estudiantes secundarios, ingresó en 1958 a las Juventudes del Partido Comunista.

Participó activamente en las campañas presidenciales de Salvador Allende de 1958, 1964 y 1970. El año 1965 fue elegida Diputada por Santiago y reelegida en 1969.


Luego del golpe militar Gladys Marín partió al exilio radicándose en Moscú.


A partir de 1978 y en varias ocasiones ingresó a Chile de manera clandestina.


Desempeñó un rol importante en la Política de Rebelión Popular de Masas promovida por el Partido Comunista chileno a partir de 1980 y en las protestas callejeras del año 1983.


En 1989 Gladys Marín fue candidata presidencial del Partido Comunista y actualmente es Secretaria General de esa colectividad.


PA: Hola Gladys, mucho gusto de tenerte en nuestro programa Cita con la Historia. Queremos conversar lo más latamente posible sobre tu experiencia como militante del Partido Comunista, tengo entendido que desde el año de 1958. Es decir, desde el momento en que Alessandri asume el poder en Chile y en el momento que ustedes están saliendo de la Ley de Defensa de la Democracia, que justamente en el año 58 se deroga. ¿Por qué entraste al Partido Comunista?


GM: "Efectivamente ingresé, me acerqué a las Juventudes Comunistas en esos años 57, 58 porque uno se acerca y después ingresa formalmente cuando una recibe su carnet como militante. Asunto del cual me siento profundamente contenta y orgullosa y mil veces lo repetiría. Porque para mí, ingresar a las Juventudes Comunistas fue tomar un camino político-social. Lo importante para mí es lo social, es lo humano, es la gente, el ser humano, es este país, es el mundo y me abrió una tremenda perspectiva, me empecé a realizar yo misma. Lo hice por inquietudes sociales, que las tenía. Eran pequeñas cosas que no tenían respuesta. Por qué tanta diferencia, tanta desigualdad. Porque fue un estudiante del liceo que estaba frente a la Escuela Normal donde estudiaba, tan simple como eso, del Liceo Valentín Letelier, estudiantes que nos fueron a entregar volantes llamando a una huelga de estudiantes. No me acuerdo bien del motivo, parece que era relativo a los estudiantes peruanos, algo de solidaridad con ellos. Por eso ingresé a la Juventud y por lo tanto al Partido Comunista. Por inquietudes sociales, porque veía que había tantas diferencias sociales. Yo misma procedía, era parte de un hogar modesto para esos tiempos, un hogar atrevido, con una mujer valiente inteligente como es mi madre, que felizmente todavía ella está viva, Adriana Millie, profesora de educación básica y con cuatro hijas a cargo. Imagínate lo que era eso con un sueldo de profesora, vivir todo el entorno familiar y además tener que educarnos. Entonces yo veía una tremenda desigualdad, era muy inquieta, tenía un motor que se me quería reventar ya en ese tiempo y me canalicé para allá porque -siempre lo he dicho- me deslumbró la idea del comunismo y me sigue deslumbrando porque creo que en el fondo toda la gente quiere una sociedad justa. Algunos lo ven con el sentido cristiano, humanista, queremos una sociedad de seres humanos iguales. No es lo mismo que igualitarismo porque siempre en la sociedad van a existir capacidades distintas y un montón de otras cosas que tú tienes que atender, pero la igualdad de oportunidades donde los seres humanos seamos respetados, esa fue la respuesta que encontré en el Partido Comunista".


PA: Y te impulsó a ello. Ahora lo interesante es que un año después, un tiempo después, en enero del 59 se produce la Revolución Cubana y muchos, influenciados por ese proceso, entran al Partido Comunista o se alejan del Partido Comunista, y eso quiero preguntarte: el Partido Comunista en el año 59 no estaba muy contento con la Revolución Cubana, ¿por qué?


GM: "Mira, se me quedó colgando una cosita en la pregunta anterior, es que encontré en el Partido Comunista y lo sigo encontrando, algo como una veta principal que es la decencia. ¿Y sabes por qué?. Porque sobre todo en ese tiempo -hoy día tendríamos que volver a rescatarlo, ya que las cosas están muy complicadas. Yo me eduqué, me formé en el partido, en el respeto a la gente más humilde, me formé con gente obrera porque en ese tiempo el partido tenía mucho esa cosa de los estudiantes junto a los trabajadores. Era un partido que venía saliendo de la ilegalidad -como tú dices- y que yo no la viví. Venía saliendo de la ilegalidad, había sido perseguido y a mí me llamó la atención. De la Revolución Cubana, lo que yo te puedo decir con la más absoluta honestidad y trayendo recuerdos ciertos, es que no. Creo que la Revolución Cubana nos llegó muy fuerte a los comunistas, a la juventud comunista nos llegó a concho la revolución Cubana. Era la Revolución. Me acuerdo que antes era la radio que transmitía desde la Sierra Maestra, era todo de ensueño, era toda la cosa de la aventura, los guerrilleros. Yo creo que nosotros estábamos fuertemente con la Revolución Cubana, pero efectivamente, en ese tiempo no me daba cuenta, después he analizado, creo que los Partidos Comunistas en general tenían una cierta desconfianza de esta revolución que era distinta, que rompía moldes y que sobre todo no era encabezada por un Partido Comunista. Sectarismos históricos. No era encabezada por los que se llamaba -cosa que hoy nosotros no usamos conscientemente, no es el abandono sólo de una palabra, es un concepto- la vanguardia. La vanguardia obrera, la vanguardia de los trabajadores que se expresaba en un partido o en una alianza de partidos, como era el caso de Chile. Porque aquí en Chile estaba la unidad fuertemente socialista - comunista. Entonces que en Cuba apareciera un movimiento encabezado por estudiantes, burguesía o pequeña burguesía, se hacía un grado de desconfianza hacia la Revolución Cubana, eso es cierto, pero creo que el Partido Comunista de Chile luego lo asume con una identidad muy grande".


PA: Porque el tema que la gente no logra entenderlo, sobre todo la gente joven, que los comunistas en este período, estamos hablando de la década del 60, más que luchar por una vía insurreccional para llegar al poder, están en una vía más bien inserta dentro del sistema. Entonces, Moscú y el Partido Comunista chileno que de alguna manera sigue la línea directamente de Moscú no logra entender esta Revolución Cubana y no está en esta vía insurreccional, en esta vía armada en un primer momento. Se va produciendo un cambio a lo largo del tiempo. Por eso te lo preguntaba. Tú ya estabas en este período creyendo que para poder alcanzar este sueño, que tú me señalas, se cumpliera había que llegar por una línea insurreccional o por la vía pacífica que planteaba el Partido Comunista en ese momento.


GM: "Bueno, lo primero que hay que recordar es que cada momento histórico tiene sus características y está determinado por circunstancias muy concretas. Los partidos comunistas eran una fuerza, fueron una fuerza muy grande. Estaba la existencia del llamado "campo socialista", la Unión Soviética sobre todo, el gran país con todo el peso internacional que tenía. Entonces, más que seguir una línea de Moscú era seguir un pensamiento donde primaba aquello, y estaba, creo, aquello fuertemente determinado por lo que había sido la Segunda Guerra Mundial y por la creación de los frentes antifascistas en el mundo y también los frentes populares. No olvides tú, lo sabes muy bien, que Chile fue uno de los pocos países en el cual se crea el Frente Popular con Pedro Aguirre Cerda y con la alianza de comunistas, socialistas, radicales y distintos partidos. Una alianza grande que se plantea cambios democráticos, un desarrollo industrial del país, la creación de la CORFO. Fue una experiencia muy grande, es la experiencia también que en el mundo se sostiene, a diferencia de otros lugares: España, Francia, etc. Entonces, Chile hace una experiencia importante en el desarrollo político, en el desarrollo económico que, creo, tiene un gran mérito porque es una experiencia propia. Eso marca mucho. Y no sólo marca, sino que va abriendo un camino y eso se va proyectando hacia lo que es la relación de lo social, porque no es sólo un proceso electoral, como alguna gente cree, el que se hizo con Allende. Allende fue cuatro veces candidato, pero no es sólo camino electoral, para nada, sino que está muy vinculado a la lucha social. Pero aquí, en Chile, se daba la posibilidad y ¿por qué no vivirla a concho?, ¿por qué no llevarla hasta el final? La posibilidad que se hiciera una conquista democrática mayor con un gobierno muy avanzado, con un programa muy avanzado a través de un camino de lucha política y social y también a través de lo institucional como era el proceso electoral".


PA: Se me ocurre decir que es porque toda la doctrina marxista leninista justamente había generado ya toda una forma de alcanzar el poder. Entonces, lo que hace Chile, lo que hace el Partido Comunista chileno es un poco alejarse, en este período, estamos hablando de la década del 60, de esa mirada marxista leninista.


GM: "No, no, para nada, porque yo creo que si hay algo que está contemplado en lo que es, llamémosle, marxismo, leninismo -porque creo que hay que hacer una gran recuperación histórica de lo que es realmente el marxismo y el leninismo como pensamiento de la historia, como interpretación filosófica, como proyección económica. Si alguien lo mira así, en forma tan dogmática, están equivocados, estamos equivocados los comunistas, porque lo que te da una gran amplitud, si usamos el término, dialéctica. No es otra cosa. Cuando nos equivocamos los comunistas es porque no aplicamos el pensamiento dialéctico que es el cambio permanente. Tú no puedes estar sujeto a cánones rígidos, no es posible. Entonces, la forma en que tienes que abordar los procesos políticos y alcanzar los objetivos que nosotros queremos -los partidos de derecha tienen su pensamiento- nosotros tenemos un pensamiento, yo diría fundamental: los trabajadores son la mayoría en la sociedad humana, por lo tanto los trabajadores van a interpretar mucho más democráticamente a la sociedad en su conjunto si pasan a gobernar un país. Por lo tanto, las formas de lucha tienen que ser muy abiertas. No podíamos estar, habría sido un pecado capital, contra lo que ocurrió en Cuba porque Cuba estaba determinada por sus propias características y se habían dado otras experiencias muy distintas: la Revolución China, lo que ocurrió en Vietnam, todas formas diferentes respondiendo a cada realidad nacional y a la realidad internacional".


PA: Ahora, bajo el Gobierno de Frei, tú ya estás inserta dentro de la juventud del Partido, estamos hablando entre el 64 y el 70, en el año 65 surge el MIR y el MIR empieza a tener un enfrentamiento, justamente a raíz de lo que estamos hablando, fuerte con el Partido Comunista. Son como posiciones diferentes. De hecho, ustedes para la elección del 70 no están muy convencidos de que el MIR tenga que formar parte de la Unidad Popular y de hecho no lo forma.


GM: "No, eso no es así. Eso no es así. Nosotros estábamos convencidísimos, te lo digo desde la esfera de la juventud donde me movía, era Secretaria General de la Juventud Comunista en ese tiempo, a contar del 65 y fui Diputada también, cosa muy importante. En ese tiempo, como nunca, la juventud tuvo mayor participación en política que en todo este tiempo. La mayoría de los secretarios generales o presidentes de juventudes políticas éramos parlamentarios, como lo era Lucho Maira que era demócrata cristiano en ese tiempo y era Presidente de la Juventud Demócrata Cristiana, Carlos Lorca, gran compañero, gran amigo del alma, Secretario General de la Juventud Socialista que también fue Diputado. Nosotros conformábamos el movimiento allendista que superaba a las juventudes. Entonces era un movimiento muy grande, muy grande, donde nosotros queríamos que el MIR hubiese estado y también en el plano general. Las diferencias principales estaban dadas desde el punto de vista del MIR, que consideraba que esta era una alianza, te diría, no suficiente y donde había un rechazo del MIR a la llamada "vía institucional". Había un rechazo. Ellos planteaban que había que asegurar el proceso revolucionario, tenía que ser a través de la vía de la insurgencia, de las armas. Eran miradas distintas. Jamás la Unidad Popular, a no ser algo que yo no conozca y me muestren un documento, jamás, no conozco ninguna declaración de la Unidad Popular, menos de Allende, que se negara que el MIR u otra agrupación política integrara la Unidad Popular, a condición, naturalmente, de respetar el Programa de la Unidad Popular, que era nuestro compromiso con el pueblo y de respetar también las formas que nosotros habíamos decidido de acceder al poder".


PA: ¿Cuándo conociste a Salvador Allende?


GM: "¿Cuándo o cuánto?".


PA: Cuándo y cuánto.


GM: "Creo que, no tengo una cosa precisa, pero creo que nosotros como juventudes empezamos la candidatura de Allende -la del 70 ¿fue la cuarta?-, sí, fue la cuarta. El 58 yo iba entrando a la Juventud, pero como entré así, con toda el alma, rápidamente ocupé algunos cargos, fui la presidenta de los estudiantes normalistas, pasé a ser dirigente después de los profesores, que fue una intervención muy buena para mí en el campo sindical y empezamos a hacer un gran trabajo con los jóvenes, de trabajo voluntario, de ir a todas partes a enseñar, a educar, hacíamos mil cosas. Se nos ocurrió construir -recuerdo que yo tengo físico- de construir una plaza para los niños en la Alameda, pasado Estación Central que era la calle Bernal del Mercado, con un concejal, o regidor como se llamaban en ese tiempo, liberal. Fuimos a hablar y conseguimos que nos dieran algunos fondos y levantamos una plaza preciosa -yo la encontraba preciosa-. Nos subíamos a las micros a pedir plata, entonces Allende la fue a mirar y a mí me hicieron hablar a nombre de los jóvenes del trabajo voluntario, casi me morí, pero ahí estuve con Allende. Nunca con Allende tuve una relación así como formal. El año 67 ingresé a la Comisión Política del partido, por lo tanto estuve en las discusiones cuando el Partido Comunista discutía quién tenía que ser el candidato. El Partido Comunista siempre estuvo convencido de que el candidato de las fuerzas de izquierda tenía que ser Salvador Allende, aunque en algún minuto nosotros, tú sabes, levantamos la candidatura de Pablo Neruda, pero eso era bien estudiado, era una estrategia. Además demuestra la grandeza de Pablo Neruda, con una consecuencia y un compromiso social que le llamamos militancia, pero es compromiso social. El acepta ser
precandidato, pero para apurar este pronunciamiento, para que los partidos se pusieran de acuerdo de una vez por todas y lleváramos un candidato único que fuera Salvador Allende".


PA: Que curiosamente el Partido Socialista, que era el partido de Salvador Allende, al parecer no estaba muy convencido de esta cuarta candidatura. ¿Y qué hicieron ustedes para poder ganar esta candidatura y tener como gran figura a Allende y después una relación muy directa a lo largo del gobierno?


GM: "Hicimos eso, pusimos un candidato de tanto peso como Pablo Neruda. Si no era Neruda, el candidato que iba mucho más allá, que nos sobrepasa siempre. El Partido Socialista creo que tenía el nombre de Aniceto Rodríguez, entre otros. Había un sector socialista que no estaba convencido para nada que fuese Allende".


PA: Tú participaste en estas discusiones de las candidaturas y la formación de la Unidad Popular, ¿cuál era el compromiso al que ustedes llegaron como partido de la Unidad Popular con Allende? Tengo entendido, puedo equivocarme, que Allende no quedó con mucha libertad para poder gobernar en el sistema presidencial al que nosotros estamos acostumbrados aquí en Chile, sino que los partidos de alguna manera necesitaban unanimidad para darle el pase a que Allende tomara decisiones. Que eso de alguna manera  va a gestar problemas a lo largo de todo el gobierno. Cuéntanos un poco cómo se daban esas situaciones.

GM: "Mira, la verdad es que como yo me movía en el ámbito de la juventud con toda la libertad del mundo y hacíamos lo que se nos venía en gana con esa juventud allendista maravillosa que realmente creíamos que estábamos tocando el cielo. Ahí empecé a relacionarme más directamente con Allende y con el General Prats, del cual tengo recuerdos maravillosos. Fíjate que he estado revisando ahora, con motivo que se cumplen 30 años del golpe militar en Chile -cómo ha pasado el tiempo- me he encontrado con discursos de Allende que son pero fantásticos, de Allende dirigido a los jóvenes. Entonces, me doy cuenta de cuánto hicimos los jóvenes en ese tiempo, tanto que Allende era capaz de recibirnos todas la veces que queríamos en La Moneda, nos acompañaba a los trabajos voluntarios. A su vez, yo participaba en la dirección del partido, eran otros tiempos y éste ha cambiado y mucho. Yo iba a la dirección del partido con mucho respeto y efectivamente fue lo que se dio, pero no fue lo principal, para mí, en todo caso, lo que ocurrió en el proceso de Allende y la pérdida del Gobierno Popular, pero se daba esa suerte de que los partidos tenían como que....


PA: Las relaciones entre ustedes no eran las más adecuadas quizás, por ejemplo.


GM: "Yo creo que lo de fondo era que a pesar de que teníamos un programa, que era por sobre todo, que tendría que haber sido ley suprema. Nosotros llegamos al Gobierno con Allende y con un programa ofrecido a la gente y teníamos que respetar ese programa, porque al respetar el programa respetábamos no sólo al Presidente Allende en toda su autoridad, sino lo más importante, respetábamos al pueblo porque el pueblo votó por ese programa. Hoy estoy porque se convierta en delito la demagogia. Demagogia es ofrecer algo y no cumplirlo. Empezó aquello que algunos partidos dentro de la Unidad Popular querían ir más allá del programa y también desde fuera, hablemos de la historia y con eso estamos hablando de la verdad. El MIR, que no estaba en el gobierno, también hacía por el lado cosas que iban más allá del programa y eso era nefasto porque el programa ya era suficientemente avanzado, democrático, revolucionario. Teníamos que reunir fuerza en la sociedad para hacer todo ese programa para que empezaran más allá desde la izquierda y de otros lados a querer apurar las medidas que Allende tenía que tomar. Ahí empezó la tensión entre Allende y los partidos y en la Unidad Popular los partidos que no se ponían de acuerdo en una cuestión suicida".


PA: Creo que tiene que ver con los slogans que en ese tiempo se manejaban. Tú te acuerdas mucho más que yo que el slogan del MIR que era "pueblo, conciencia, fusil, MIR, MIR, MIR" y el del Partido Socialista: "Avanzar sin transar", pero ustedes estaban en una política más moderada, ustedes consolidaron un saldo, entonces explicar un poco esta pugna interna dentro de la Unidad Popular entre estas dos maneras de enfrentar este programa, diría yo.


GM: "¡Qué inmadurez política! Efectivamente, ahora que converso contigo, qué inmadurez. No es que el Partido Comunista tuviera una actitud moderada. A mí no me gusta la moderación, pero era un programa tan avanzado. El Partido Comunista, alguna gente lo dice, fue muy leal con Allende. Era lo menos que podíamos hacer, teníamos que cuidar la realización del programa porque a cada paso que dábamos estábamos creando una reacción. A una acción del gobierno de Allende, venía la reacción, pero nosotros no tomamos conciencia de eso. Caminábamos alegremente por la vida. El partido cuidó el programa y esas consignas, efectivamente, consolidar la batalla de la producción, en la que nosotros nos involucramos completamente. Recuerdo sobre todo en el último tiempo de Allende, vino el desabastecimiento absolutamente provocado, provocado. En los sectores altos consumir, consumir, consumir para que se crearan todos los problemas del caso, el embargo del cobre, cierre de créditos, todo lo que se les ocurrió...".

PA: ¿No crees que hubo un problema en el Plan Vúskovic, después en Américo Zorrilla de generar una política económica que no se condecía con la realidad  y que eso es lo que provocó el drama económico?.


GM: "Yo creo que no, porque todo lo que se realizaba de parte del gobierno, porque Allende tenía claro que lo que realizaba era más que suficiente, había que consolidar lo logrado.  Por algo también el gobierno de Allende toma la decisión de incorporar  a las Fuerzas Armadas al gobierno, empezando por el General Prats. Asunto que también provocó visiones y distintas opiniones dentro de la Unidad Popular".


PA: Eso me interesa también que conversemos. La relación del Partido Comunista con las Fuerzas Armadas en líneas generales para después centrarlo, quizás, en el General Prats.  Hay una política militar de parte del Partido Comunista a lo largo de lo que tú has vivido, que ha ido variando lógicamente, pero ¿cuál era la política que ustedes tenían en relación a las Fuerzas Armadas en el período de la Unidad Popular? ¿Ustedes creían en la necesidad de la infiltración, por ejemplo, de ellas?


GM: "No, porque yo lo viví. Lo viví en lo que a la Juventud Comunista le correspondió hacer en ese campo. Te diría que era una política abierta, sobre todo en el tema del acercamiento del pueblo, de los trabajadores, de la juventud hacia las Fuerzas Armadas y poder mantener, desarrollar dentro de ellas lo que era, como se llamó después, la doctrina Schneider, la doctrina democrática de acercamiento de las Fuerzas Armadas con el pueblo. Proceso muy importante que se vivió con el nombramiento del General Prats para que acompañara las medidas porque, claro, el gobierno tenía un acoso permanente y un debilitamiento en algunos sectores, pero que haya habido una política militar de infiltración, no, sino de influir abiertamente, de llevar propaganda. Por ejemplo se instruía a los jóvenes comunistas que hicieran el Servicio Militar y que permanecieran en las Fuerzas Armadas como una cosa de tener acceso a todos los sectores de la sociedad porque se pensaba que también ahí los sectores de derecha iban a tratar y ya estaban provocando a las Fuerzas Armadas para que tuvieran una actitud contra el gobierno de Allende, pero una política de otro tipo, no".


PA: Pero, la estructura de las Fuerzas Armadas para el partido Comunista ¿no era una estructura muy burguesa y que había en el fondo que generar, más temprano o más tarde, un ejército popular?


GM: "Es distinto, un Ejército democrático, porque un Ejército Popular se puede entender como la sustitución de las Fuerzas Armadas por un Ejército creado en forma diferente. Era, como diría, la evolución de las Fuerzas Armadas hacia un compromiso fuerte y democrático con el programa que se estaba realizando, absolutamente un programa de un gobierno elegido constitucionalmente. Todo dentro de todas las reglas constitucionales. Se hacía la nacionalización del cobre y se acuerda por la unanimidad del Congreso, la Reforma Agraria se hace respetando la Ley de Reforma Agraria, en forma mucho más avanzada, una ley aprobada bajo el gobierno de Frei. Todo eso se realizó dentro de la institucionalidad. Aquellas cosas que no se logran, por ejemplo, crear distintas áreas de la propiedad: social y otras formas más, como las formas cooperativas. Allende jamás pensó en eliminar la propiedad privada, no; y no sólo tener la propiedad estatal. Si se rechazó, fue porque hubo oposición en el Parlamento. Todo lo que hizo Allende pasaba por la institucionalidad".


PA: ¿Y los resquicios legales?. Generalmente se dice que en el fondo lo que hizo Allende fue usar los resquicios legales para seguir manteniendo esta institucionalidad, eran resquicios.


GM: "Resquicios, bueno, una forma de interpretación de la ley. Me parece que es absolutamente justo. Absolutamente justo porque el gobierno de Allende no era que se estuviera realizando tranquilamente y si buscaba los resquicios legales era porque tenía un acoso. Aquí es donde debemos poner lo fundamental que es: Allende gana, 32% ¿verdad?. Fue ratificado por el Congreso Pleno, lo que le da ya una amplia mayoría, y Allende empieza a gobernar de inmediato, y antes está el secuestro del General Schneider, hoy día reconocido, nosotros siempre lo hemos sabido, que fue ejecutado por orden del gobierno norteamericano, Nixon, Kissinger, el Vicepresidente de la Pepsi Cola, Edwards, dueño de El Mercurio que conspira contra el gobierno de Allende. Entonces deciden provocar, antes que Allende asuma, o tratar de provocar un levantamiento de las Fuerzas Armadas, secuestran al General Schneider y terminan asesinándolo. Está establecido que operaron desde Estados Unidos con dos o tres vías paralelas. Está esa reunión del 15 de septiembre de 1970 con Nixon a la cabeza donde dice que hay que "hacer chillar la economía chilena" y cualquier cosa y cualquier plata porque no se puede permitir por la irresponsabilidad de un pueblo que ha votado por un marxista. Ahí empieza todo el proceso de desestabilización del gobierno de Allende. Todos los minutos, todos los mil días del gobierno de Allende, no hubo ni un solo día en que Allende no tuviera una oposición, no una oposición política, no una oposición democrática, una oposición que estuvo conspirando a diario. Ustedes recordarán los atentados contra las torres de alta tensión, el desabastecimiento, ya hablé del embargo del cobre, el cierre de los créditos y todo es acogotar al gobierno".


PA: ¿Tú estuviste de acuerdo, estuvo de acuerdo el Partido Comunista con lo que se llamó el "gambito Frei", que fue algo paralelo, cuando se estaba en el período de elección en el Congreso Pleno de Allende? En un momento que hubo conversaciones y negociaciones para que Alessandri renunciara, era la segunda mayoría, y después llegara Frei al poder. Tu te acuerdas de todo ese proceso.


GM: "Me acuerdo porque se conoció públicamente. Era lo que la Democracia Cristiana estaba esperando y había gente que estaba absolutamente consciente y conspirando, que eran parte de la Democracia Cristiana".


PA: Ustedes por ningún motivo habrían aceptado la situación sabiendo....


GM: "No, no lo habríamos aceptado porque había que respetar la voluntad democrática. Nosotros estábamos jugando en ese campo y había que respetar la voluntad popular".


PA: Ahora, en el propio Gobierno de Allende, las cosas se van poniendo cada vez más difíciles. Tú has mencionado la situación económica, las presiones externas, ¿cuál es, a tu juicio, la razón o las razones de fondo que permiten explicar el fracaso de la Unidad Popular?


GM: "Fíjate, yo no acepto tampoco la idea del fracaso de la Unidad Popular. El Gobierno de Allende se estaba realizando con pleno éxito, de acuerdo con, algo que hay que rescatar en estos tiempos, el programa que Allende le ofreció a la gente. Estábamos realizando y favoreciendo a mucha, mucha gente, gente muy humilde en este país, porque también hay un valor que señalar y es la dignidad. No sé cuántas veces se habrá dicho, pero hay que señalar el significado que tenía que en el Gabinete de Allende hubieran ministros obreros. Era también una forma de atacar a Allende, con el Ministro de Hacienda, Américo Zorrilla un obrero tipógrafo, Mireya Baltra, una suplementera que era ministra del Trabajo. El pueblo entró en La Moneda. Era una cosa real. La Reforma Agraria favoreció a una gran cantidad de campesinos, se formaron asentamientos agrícolas, cooperativas. Con la nacionalización del cobre tuvimos muchos más ingresos y fue un acto de soberanía económica. Las medidas que Allende aplicó en la educación, educación gratuita, la atención de salud, los trenes que recorrían el país para llegar a los lugares más recónditos, los trenes de la salud, los trenes de la cultura. Entonces, el gobierno se estaba realizando. Se estaba realizando con una gran oposición y los problemas fueron problemas artificiales que se fueron creando para poder destrozar la economía del país".


PA: Pero esa oposición tenía fuerza democrática, en cuanto, por ejemplo, en la última elección de marzo del 73, donde estaba claro que Allende ya no tenía el mismo apoyo que había tenido al iniciar el gobierno. Entonces, yo por eso te hablo de fracaso en el sentido de que realmente el gobierno de Allende no terminó porque el golpe que se produjo el 11 de septiembre tuvo alguna motivación.


GM: "Estás equivocada. Allende gana con un 32%, no tengo a mano todas las cifras, en cada elección que se produce la votación no sólo va aumentando en lo que es la influencia social porque teníamos el apoyo de la gente sobre todo de sectores más humildes, más postergados, sino que en la última elección parlamentaria que es la que se realiza en marzo del 73 aumentamos a un 44%, así que eso no es real".


PA: Pero hay un sesenta y tanto que es la mayoría.


GM: "Va aumentando la votación de un 32 pasamos a un 44%. Bueno, así es. Lo de Allende iba en aumento en cuanto a influencia social y también electoral en esas condiciones tan duras, tan duras, de un ataque permanente. Así es que no hay que hablar de un fracaso. Allende, el gobierno de Allende es derrocado pero por una conspiración absolutamente externa. ¿Y por qué lo hacen?, ¿por qué dan el golpe? Porque si el Gobierno se mantiene Allende habría terminado su mandato,  o como Allende intentó, cuando la situación se complica, llamar a un plebiscito el día 11 de septiembre".


PA: Justamente por eso. La situación debe haber estado bastante compleja como para que el Propio Salvador Allende haya intentado, los últimos minutos el 11 de septiembre, llamar a este plebiscito. Yo creo que ahí el partido Comunista jugó un papel sumamente importante que es bastante desconocido, que es justamente insistir, incluso quebrar la Unidad Popular -y quiero que me lo confirmes- quebrar la Unidad Popular porque el partido Socialista, el MIR y otros partidos se oponían, el Mapu Garretón también se oponía. Y ustedes insisten con Allende para que se haga ese plebiscito y realmente se tome una decisión de cuál va a ser el futuro de éste país.


GM: "Sí, lógicamente, yo te digo que el gobierno avanzaba pero estábamos conscientes de las dificultades que existían. Además de la violencia de la oposición. Eso pesó en todos los planos. Yo creo que la violencia más fuerte, y que influía en los sectores sociales que empezaron a sentir temor psicológicamente, provino de los medios de comunicación. Allende no te cierra ningún medio de comunicación en este país y si rescatamos los titulares de esa etapa son de una demencia y de una grosería contra Allende y llamando directamente al golpe, llamaban descaradamente a juntar fuerza contra Allende. Nosotros estábamos muy de acuerdo con una salida política, el plebiscito. Estábamos convencidos de que si el plebiscito se realizaba podíamos superar la situación. Yo te quiero decir que último mes, mes y medio estuve fuera del país. Yo llego dos días antes del golpe y me encuentro con una gran sorpresa en la dirección del partido, para mí fue sorpresa. Encontré una cierta sensación de   -como decirte- de resignación. Fue un golpe muy fuerte. Yo había salido al mundo con un mensaje de puño y letra de Neruda y reclamábamos la solidaridad a los jóvenes del mundo. Era la sal y el agua que el Gobierno de Allende necesitaba y les decíamos que Chile estaba enfrentado a una guerra, a una guerra silenciosa. Yo estaba convencida de que lo que había dicho mi partido, y que habían proclamado otros muchos más, que íbamos a defender el Gobierno de Allende como fuera, sentí que me moría. En el plebiscito la salida política se busca en los últimos meses, el partido Comunista, no me recuerdo a lo que se había llegado hasta el minuto de pensar quebrar la Unidad Popular, así en una decisión. Posiblemente el hecho de que Allende convocara al Partido Comunista porque además estaba el discurso de Altamirano una semana antes llamando a apagar este incendio con bencina".


PA: Ustedes con Carlos Altamirando ¿conversaban permanentemente o las relaciones estaban rotas al interior de la UP?. Estamos hablando de los últimos tiempos del año 73 que la cosa estaba bastante ardiendo.

GM: "Nosotros teníamos una gran, gran afinidad e identidad con la Juventud Socialista. Te puedo hablar de eso. Con Carlos Lorca nos reuníamos muchas mañanas a conversar de las dificultades, de los problemas que habían, de las dificultades de su partido. Estábamos convencidísimos de que teníamos que entendernos socialistas y comunistas y todo el mundo que estaba con Allende. La relación con Altamiranto la llevaba el partido. Sé que habían muchas discrepancias".


PA: ¿Lo culparías tú, no a él, porque las personas no son  culpables necesariamente, sino al propio partido de Allende de justamente el quiebre y del golpe?


GM: "No, no, de ningún modo, ni tampoco a Altamirano. Yo creo que se cometieron errores muy graves y cada cual asume su responsabilidad. Yo creo que hubo extremismo verbal, y sectores del partido Socialista, Altamirano, la gente del MIR también, pero culparlos a ellos del golpe, jamás. Porque, te insisto, a pesar de todos los errores cometidos, de los excesos que se hayan cometido, que significaron perder apoyo de sectores de la población que jamás iban a ser efectados por las medidas del gobierno de la Unidad Popular, las razones del golpe son otras. Las razones se empiezan a preparar desde los Estados Unidos cuando Allende gana y desde antes. Para mí está clarito cuál es la intervención norteamericana desde antes en la política chilena, financiando partidos políticos en nuestro país, financiando medios de comunicación, porque Estados Unidos estaba claro que tenía que haber una línea   -hoy día mucho más- una línea de acuerdo a los cánones que ellos dictaban. Y porque después, sobre todo viendo la experiencia de Allende, como venía gente de tantos países, Italia, Europa, Mitterand, a mirar la experiencia de Chile, se convertían en un peligro muy grande para los intereses norteamericanos".


PA: Muchos sostienen, cuando se habla de los partidos de derecha, de centroderecha porque la Democracia Cristiana tuvo financiamiento de los Estados Unidos. Se dice, bueno, y el Partido Comunista ¿de dónde sacaba el financiamiento? Del otro lado, ¿de Moscú?.


GM: "No es tan así. Existía antes la llamada Internacional Comunista, una unidad grande de los partidos comunistas. Una gran relación y había ayuda. Por ejemplo, muchos jóvenes salían a estudiar a la Unión Soviética, pero de lo que yo sé, el partido Comunista, que no es un partido perfecto, tenía un financiamiento fundamental de lo que se realizaba acá. Además las cosas son distintas. ¿Cuál es el propósito? La ayuda de Estados Unidos era no sólo para desestabilizar, sino para derrocar un gobierno legítimamente elegido y con un financiamiento de millones y millones de dólares, mantener medios de comunicación. Nosotros la ayuda que podíamos recibir era para cooperar con un gobierno elegido democráticamente, es decir, por una causa democrática".


PA: Volvamos a la relación con las Fuerzas Armadas y específicamente lo que tú me habías planteado: las conversaciones que el partido y específicamente, quizás tú, pudiste tener con el General Carlos Prats como Ministro del Interior. ¿Cuál era la posición del General Prats frente a este proceso que estaba viviendo Chile? Un proceso que iba tomando un camino bastante dificultoso. Tú debes haber conversado mucho con él.


GM: "No mucho, no voy a exagerar, no mucho. Tuve la oportunidad de conocerlo, de conversar con él, de compartir con él, insisto, desde el mundo de la juventud. Creo que históricamente hay que hacer una valoración mucho más grande, porque el movimiento juvenil de ese tiempo fue un apoyo muy grande para el gobierno de Allende. Y yo creo que el General Prats también lo sentía. Nos acompañó muchas veces a los trabajos voluntarios".


PA: ¿Era allendista, Prats?


GM: "Era un hombre profundamente apegado a la Constitución. Eso sí, con un gran sentido de la República y del papel que las Fuerzas Armadas tenían que jugar en una República, en un régimen democrático. Muy apegado a la Constitución. Yo creo que él tenía un gran respeto por Allende, lo respetaba como Presidente de la República. Y de lo que yo conversé con él, sí, recuerdo. Sobre todo tuve la oportunidad -me han ocurrido varias veces cosas de este tipo- de haberme entrevistado el día antes que asesinaran al General Prats en Buenos Aires. Yo ya estaba en el exilio, en los años de exilio. El 74 fui a Buenos Aires, a un gran acto de solidaridad en Buenos Aires, y pedí ver al General Prats. Bueno, lo arreglaron. Él ya se cuidaba, tenía seguimiento, sabía que la policía de Pinochet lo estaba siguiendo. Me encontré con él y de lo que yo conversé en Chile, durante el gobierno de Allende, creo que lo resumo sobre todo en lo que fue la conversación en Buenos Aires. Primero él expresó un profundo desprecio por Pinochet, un traidor, él lo dijo así, que se sube al último tiempo al carro de la sedición para colocarse a la cabeza. Un inculto, así lo dijo. Una gran preocupación por lo que había pasado. En ese minuto tenía una gran preocupación por todas las acciones que se realizaban desde fuera del Gobierno de la Unidad Popular, sectores de izquierda, el MIR, otros que iban más allá de esto de tomarse algunas tierra pequeñas, sobre todo el verbalismo revolucionario. Prats encontraba que todo eso era un factor que golpeaba en forma negativa dentro de las Fuerzas Armadas y que podía provocar problemas al gobierno de Allende. Esa era su preocupación, lo que más lo tenía angustiado. De todas estas acciones que mostraban una especie de dejar hacer a estos sectores con los cuales íbamos a tener problemas posteriormente".


PA: Se comentó en esa época, en el año 73 para el golpe que venían tropas desde el sur comandadas por el General Prats y que eso había provocado su salida de Chile. ¿Hizo algún comentario al respecto?


GM: "No, porque cuando se escucharon esos rumores, una decía ¡ojalá que fuese así!, ¡Cómo lo habría deseado!. Acuérdate que en las primeras horas el General Prats se vio obligado a hablar por la televisión. No, al General Prats lo obligan a salir del país con amenazas de muerte y porque era una figura clave. Si él se hubiese mantenido en Chile yo creo que ayuda a la creación más rápida de una resistencia en el país".


PA: Se nos está yendo el tiempo. Me gustaría que me comentaras algo de tu exilio y de la significancia que tuvo para ti. Si eso de alguna manera te implicó una radicalización o te implicó una renovación.


GM: "Yo creo que las dos cosas. Renovarte. Este cuento te lo ponen. Me renové porque si tú no te renuevas te mueres, como si todos hubiésemos seguido pegados a aquel tiempo fantástico y democrático del año 73. Eso se acabó. Entras a otra realidad. Tienes que renovarte en el sentido que tienes que mirar las circunstancias que estás viviendo, que hoy son distintas. Me sirvió todo, imagínate, desgarro total y ese desgarro tiene que ser ocupado por otras cosas y por otras ideas. El exilio para mí fue muy fuerte. Lo he dicho muchas veces. Admiro a la gente que habiendo estado en el exilio, supo hacer de ello algo útil. Yo no. Para mí fue muy violento, no sólo porque estaba sola, sino porque para mí el exilio fue una orden que tuve que aceptar. Y si hoy día el partido me lo ordena, digo no, me rebelo. Nunca más me iría al exilio. Nunca más. No. Yo fui en ese exilio, así pensaba, la voz de la gente que estaba en el interior. Me moví por el mundo, saltaba de un país a otro, de un continente a otro. Viví un tiempo en Holanda, otro en Luxemburgo, otro en Moscú, llegaba a mi casa y como estaba sola salía para otro país. Me vinculaba con parlamentos, con presidentes. Tenías todo, pero no tenías nada. Mi único deseo era volver a Chile, volver a Chile, volver a Chile. Yo fui allendista de corazón y conciencia y que Allende hubiese entregado su vida en La Moneda para mí era un mandato moral. No sólo, además por los compañeros comunistas, por los compañeros de los otros partidos y mi propio compañero que había desaparecido. Para mí volver a Chile era un mandato moral. Entonces: renovación, radicalización también".


PA: Y en el punto de la radicalización. Bueno, en 1980 todos sabemos que la estrategia del Partido Comunista en relación al gobierno de Pinochet cambia y tú vas a ser una de las forjadoras del Frente Patriótico y del uso de la violencia activa ahora para derrocar al régimen militar y especialmente a Pinochet , incluso con el atentado del 86. ¿Tú harías de nuevo todo eso?


GM: "Sí, y lo haría mejor, lo haría mejor. Eso y mucho más. Lo mejoraría y lo adelantaría. Lo habría hecho antes. ¿Sabes por qué? ¡Qué bueno que tuve un papel en eso!, pero nunca tanto porque son las ideas colectivas las valiosas. Estaba convencida que la lucha principal estaba dentro del país. Y se había creado una cierta idea, no sólo en el Partido Comunista, sino en los partidos de la Unidad Popular. Salieron al exilio las direcciones principales y seguíamos unidos, después se produjo el distanciamiento, de modo que la lucha se trasladó un tanto afuera y se asumió esto con experiencias de partidos y movimientos que habían enfrentado el fascismo en la Segunda Guerra Mundial. Entonces, estar en el país se veía, como diría, como la retaguardia. Por eso siempre pensé regresar y cuando vuelvo al país me doy mucho más cuenta que hay dos mundos. La lucha acá te indicaba otras cosas. No bastaba con lo que estábamos haciendo. Aquí era una resistencia heroica, a nosotros nos habían destruido dos direcciones completas. Estábamos descabezados. No sólo había un terror paralizante instalado en la gente, sino también la desconfianza. No teníamos dirección, pero no bastaba, con todo lo heroico que era no bastaba. No podíamos resistir, teníamos que nosotros enfrentar la dictadura y para eso necesitábamos una política que se denominó, porque no es sólo el Frente -eso era una parte, sólo una parte- teníamos que tener una política de rebelarnos y poder demostrar que la dictadura iba a ser derrotada. Eso se llamó la Política de la Rebelión Popular, a la cual sí creo haber contribuido, y mucho. Mucho porque con todo lo que aquí estábamos enfrentando te diré que necesitábamos pasar a otra etapa de enfrentamiento con la dictadura. Un enfrentamiento distinto, de organizar a la gente, de ver la huelga, la salida callejera, bueno y también formas armadas de lucha, pero no la única. Nunca la política de rebelión fue sólo la forma armada de lucha. Sí, en eso estuve".


PA: Una última pregunta, porque de verdad se nos fue el tiempo. Yo no entiendo y quiero que me expliques el concepto que tienes tú y que tiene el partido de pueblo, porque a mí me pasa que también hay un sector importante de la población que tiene ideas distintas al Partido Comunista, pero que también es parte del pueblo de Chile. ¿Qué es lo que diferencia, para ustedes, ese concepto de pueblo? ¿Qué hay de distinto entre una persona que no es del partido y no está en esa línea, con la otra para hablar del término pueblo?. Para mi es un término mucho más grande.


GM: "Para mí también. Coincidimos. Pueblo es una cosa generosa, una palabra maravillosa. Hay que rescatarla. Para mí el pueblo son todos los trabajadores en general. El trabajador manual, el trabajador intelectual. Es tanto el escritor como lo es el obrero de la construcción".


PA: El empresario que trabaja ¿también?.


GM: "Claro, el empresario nacional. Pueblo tiene sobre todo la significación de lo ligado a lo popular, a lo democrático, a lo avanzado, al que tiene una idea de soberanía nacional, de rescate de la Patria, de rescate de Latinoamérica que tenemos que volver a recuperar. Ese es el sentido de pueblo. Ahora se dice "la gente". Para mí "la gente" es amorfo. Para mí, pueblo representa muy bien lo que es una sociedad, pero sobre todo pueblo para mí es aquella parte que ve la necesidad del cambio. La acción para mí es el pueblo. La otra es una parte de la sociedad que está acomodada, que tiene mucho y le sobra tanto. El pueblo es la lucha, el dinamismo, la acción".


PA. Gladys, un millón de gracias por haber venido a este programa y espero tenerte en otra oportunidad para seguir conversando sobre la historia de nuestro país.


Gladys: "Gracias a tí".

Modificado el ( lunes, 21 de enero de 2008 )