Siempre Tenemos Más Fuerza de la que Creemos Tener
Escrito por Administrator   
jueves, 01 de febrero de 2007

Entrevista para Radio Nuevo Mundo
Programa: "Entre Amigos"
Periodista: César Abuaid,
agosto de 2004


CA: Gladys, ¿me estás escuchando?

GM: "Sí, César, te estoy escuchando. Y mucho gusto de estar conversando de nuevo".

CA: Yo no sé si logras captar todo el cariño, todo el amor que desde que pasó todo lo que te pasó, Gladys, la gente aquí, en la radio y en el país, la gente empezó a transmitir, yo no sé que fuerza te ha dado todo ello.

GM: "Muchísima. Te digo que muchísima. No hay palabras para describir este momento duro, muy duro, muy duro, y que todavía me queda un tramo largo y también muy duro, pero el cariño de la gente, saber que una es reconocida como una persona que ha estado ligada al movimiento popular, a la gente, es muy satisfactorio. Ayuda al estado anímico y es lo principal. A mí me han dicho tanto, he conversado con tanta gente y con los médicos que han estado a mi lado siempre y me dicen que lo principal es la decisión de uno, el estado anímico. Es muy importante en esto el cariño que yo he sentido a través de ustedes".
CA: Se te ve y se te siente súper, súper, súper bien. ¿Qué te pasa en lo más íntimo? ¿Es también el reflejo de lo que uno visualiza?
GM: "Mira, creo que en gran medida es eso. Es una batalla dura - no hay que disminuirla - muy dura. Hay que sacar fuerzas de flaqueza, pero cuando te sientes rodeada de tanta gente, sobre todo a mí me emociona mucho la gente más sencilla. Mira la cantidad de cartas que tengo, César, de gente que me escribe de todos los lugares del país y de diversas condiciones, tendencias políticas e ideológicas saltándose todas las barreras. La gente ha querido entregarme un mensaje de cariño. Yo creo que no es otra cosa que reconocimiento a lo que ha tratado de hacer la fuerza política a la que yo represento, la izquierda, el Partido Comunista y que ahora ven que con tanto sacrificio hemos hecho una contribución al país".
CA: Oye Gladys, y esa situación tuya cuando había que operarte y que lo tomaste así: "hay que operarse y me voy a operar", aun sabiendo el tremendo riesgo de la operación, ¿en qué hecho de tu vida tiene base esa valentía, esa forma de enfrentar la vida?
GM: "Mira, traté de hacerlo - aunque en el primer instante no dimensionaba todo - con una gran tranquilidad. Cuando ya me dieron la noticia en Suecia, donde me iban a operar, porque no había otro lugar, eso hay que entenderlo, ese era el lugar preciso, me vino un estado de tranquilidad para afrontar lo que viniera y salir adelante. Después los médicos fueron muy francos conmigo. Tú sabes que me tocó también - por esas casualidades de la vida- de que fuera el hijo de Inti Peredo el que me operara. Todo eso fueron cosas emocionales que estaban ahí, para darme fuerzas por una parte y por otra, para debilitarme emocionalmente. Tomé las cosas de frente. La vida es la vida, tienes que vivirla plenamente, con gusto, con alegría, con lo bueno y con lo malo. Era duro, era duro enfrentarse, pero siempre tenemos todos y todas más fuerzas que las que creemos tener".
CA: Gladys, ¿qué dimensión cobra para ti, sobre todo en esta situación, un abracito, un cariño en tu rostro, un beso, una mirada, una sonrisa, incluso una lágrima de repente?
GM: "Mira, adquiere otro valor. Uno no se da cuenta de la necesidad de acercarse, de la cercanía física, de tomarse la mano, de darse un beso de amigo, de compañero, de lo que tú quieras, pero sentir físicamente que te están acompañando es muy importante, pasa a tener una dimensión distinta. Por eso yo agradezco tanto las muestras de cariño que me dan porque son tremendamente importantes. Quizás, yo sin darme cuenta, en este minuto también, estoy con el corazón como una catarata y dispuesta a irrumpir en llanto, en lo que tú quieras, pero estoy aquí, tranquila, afrontando lo que estoy afrontando y sintiendo el cariño de la gente".

CA: ¿Y cómo asumes, Gladys, esta responsabilidad de ser tan necesaria, tan importante para tanta gente?
GM: "Imagínate tú. Yo siento que es una responsabilidad muy grande después de tantos años de yo haber sido una persona activísima en la izquierda, en el partido Comunista y mi pretensión de ser una revolucionaria en el sentido más amplio y más puro de la palabra. Revolucionar la sociedad, desordenarla para volverla a ordenar en forma mucho más justa. Entonces yo siento que todo eso voy a hacerlo , porque yo he salido mucho a muchas partes, son tantos años de caminar por el norte, por el sur, dormir, como es verdad, como dice Neruda "en las camas duras de mis hermanos", de mis camaradas, aprender a valorar la sencillez, ese pan que compartimos. Eso es lo que te enriquece. Realmente se los digo, no estoy en ninguna campaña ahora, así es. Quien me escucha tendrá que entender que me viene absolutamente del corazón, y yo siento que también me ha dado otra cosa, mucha amplitud. para mirar todo, mirar a la gente. Estamos en una batalla política permanente, pero no es un batalla de sacar el puñal, no, es una batalla de las ideas".
CA: ¿Sientes que esa amplitud no la tenías antes?, Gladys
GM: "Sí, pero no en la misma dimensión. Estábamos a veces muy solos, muy en la pelea chica, en la cosa inmediatista, y resulta que el mundo, y sobre todo estos tiempos de hoy, exigen tener una mirada mucho más amplia".
CA: ¿Cuál es la pelea grande, Gladys?
GM: "La pelea grande es por transformar la sociedad. Hay que transformar esta sociedad que es tremendamente injusta y hay que cambiarla, cambiarla de raíz. Eso costará mucho tiempo. No importa. Lo importante es tener siempre el objetivo final claro. El objetivo final, por lo menos para mí, es terminar con esta sociedad capitalista, cambiarla porque nosotros estamos contra la destrucción, por eso estamos contra la guerra. Esta guerra increíble que mata niños en Irak, en Palestina y en tantas partes, aquí y allá. El mundo, el planeta está gimiendo y no se dan cuenta. Por eso tenemos que actuar muchísimo más, y cada uno de nosotros y nosotras tenemos que entregar mucho más".
CA: ¿Eso parte , Gladys, por una transformación personal primero para provocar luego la transformación colectiva?
GM: "Yo te diría que son ambas cosas, pero yo pondría la transformación colectiva primero porque los pueblos aparecen como pueblos. Los pueblos son grupos humanos y en ellos las necesidades los llevan a trabajar en conjunto, adelantarse en conjunto y eso es lo que hace girar a la sociedad".
CA: Por ahí va el sueño colectivo del que habla Volodia Teitelboim, quien tuvo el lanzamiento de un tomo de sus memorias y hablaba del sueño colectivo.
GM: "Yo no he visto todavía lo de Volodia, además porque tengo ciertas limitaciones para la lectura, no me puedo cansar mucho, entonces no he visto todo, pero trato de seguir todas las noticias. En todo caso, los sueños son sueños y qué cosa más hermosa poder soñar y pensar que eso puede ser realidad el día de mañana".
CA: Gladys, ¿qué te ha pasado cuando te quedas sola en tu pieza en los lugares donde has estado, ya sea en Suecia o en Cuba y no hay nadie cerca de ti? ¿Qué imágenes se te vienen? ¿Qué sensaciones? ¿Qué cosas se cruzan por tu mente?.
GM: "Felizmente, César, tengo que decirte la verdad, nunca he estado sola, y le agradezco a todas mis compañeras y compañeros, amigas y amigos y a todas las personas que sin conocerme personalmente me han ido a ver. La gente -insisto- la gente más sencilla es la que me conmueve cuando he visto que han juntado plata en colectas para ir a verme. Cuando estaba en Cuba fue a visitarme mucha gente haciendo las cosas más increíbles. Alguna gente me llevó pan amasado hecho en Chile, mira, una cantidad de cariño que es lo que más compensa. Eso te da mucha fuerza para seguir adelante. Mucha, mucha, porque es la inmensa mayoría en el mundo que está en condición de tantas necesidades no cubiertas.
CA: ¿El ego no existe en ti, Gladys? ¿No le pasa nada a tu cosita personal con tanta muestra de cariño de parte de la gente? Viéndote tan necesaria la gente quiere verte, quiere escucharte, etc.
GM: "Yo creo que algo pasa. Nadie te puede decir que no, pero cómo pasa, en qué medida y en qué dirección tampoco puedo decirlo. En todo caso, en general creo que lo tomo en forma natural. Son tantos años los que he estado en la lucha social que ya me he acostumbrado a que la gente sea cariñosa, que le guste tocarme las manos. Entonces creo que uno lo asimila como parte del ser".
CA: ¿Cómo has estado en general en Cuba, Gladys? ¿Cómo te has sentido? ¿Bien, bien?
GM: "Bien, pero echo de menos Chile. Lo echo terriblemente de menos. Sin embargo, ahora que estoy acá todavía no me desprendo de Cuba porque esos seis meses que estuve allá en el hospital con médicos cubanos, con enfermeras cubanas es una cosa maravillosa, pero no logré acostumbrarme. Me trasladé con mis sueños a Cuba de modo que estando en Chile todavía me siento en Cuba".
CA: ¿Qué pasa con tu vida a partir de éste instante, Gladys? De este instante en que estamos hablando por teléfono.
GM: "En este instante, sobre todo en estos días me tengo que cuidar de los resfríos, debo evitarlos como sea. No puedo exponerme a un resfrío, es medio jodido para mí. En medio de esto tengo hartas cosas que hacer, quiero dedicarme bastante a escribir. Estoy escribiendo algunos artículos, especialmente para El Siglo. Me están pidiendo que escriba para otros lugares, pero la indicación médica es que no me arrebate. Yo he sido arrebatada en la vida, ahora debo ir piano, piano, ahora tengo que chantarme un poquito".
CA: Oye Gladys, yo sé que hay muchas auditoras y auditores que quisieran estar en mi lugar conversando contigo, hacerte cariño y todo lo que te decía en un comienzo. Me encantaría que tú les dijeras algo a ellos que han estado tan, te lo digo sinceramente, profundamente preocupados por ti.
GM: "Sí, yo lo sé. Lo sé porque ¿sabes?, lo he sentido. Yo creo que sobre los sentimientos hay muchas cosas que no se han descubierto todavía y creo que en ellos hay una transmisión de fuerza, fíjate. Lo he sentido cuando he estado preocupada por alguna persona y minutos después me está llamando esa misma persona. Quiero decirle a los auditores de Radio Nuevo Mundo  que ustedes junto a la radio hacen una gran labor de información. Yo misma, todos estos días me informo por la radio. Y si quiero entregar alguna palabra certera, en un tono agradable, en un tono más humano, yo voy a la radio Nuevo Mundo. Y eso lo han logrado los trabajadores de la radio y todos sus auditores. Los escucho en la noche, ahora mismo en la mañana. Tomo notas de lo que ustedes dicen, notas que después me sirven de base para escribir algún articulito. Para mí la radio es tremendamente instructiva y también sumamente entretenida que es como tiene que ser la vida. Así es que muchas gracias a ti César, a los trabajadores y a los auditores de la Radio Nuevo Mundo".
CA: Gladys, una última pregunta, ¿sigue siendo, como una vez leí en una entrevista por ahí, tu placer culpable la Gloria Simonetti, o no?
GM: "¿De dónde lo sacaron?
CA: Recuerdo que leí una entrevista, hace años, en La Segunda, si no me equivoco.
GM: ¿Ah, sí?. Así es".
CA: Te lo llevas entre Gloria Simonetti y Silvio Rodríguez
GM: "¡Ah!, Silvio, sin duda".

CA: Nos llamó una auditora para contarnos que en los días en que se supo lo de tu enfermedad, en la misa que se hace en el Colegio Verbo Divino, un niño pidió por tu salud. Un chicoco preocupado por tu salud.
GM: "Mira qué lindo, qué cosa más linda".
CA: Te dejamos tranquila, querida Gladys.
GM: "Un abrazo grande para todos".
CA: Verdaderamente fue un súper, súper placer encontrarte con tanta fortaleza.
GM: "Gracias, muchas gracias. Chao".


Modificado el ( martes, 08 de junio de 2010 )